Proceso y técnica de
panificación
Manuel flecha
La primera tarea de la jornada debe de ser
pesar los ingredientes de todas las amasadas del día, la razón es simple, en
primer lugar evitar la pérdida de tiempo cuando todo el proceso de elaboración
esté en marcha, y en segundo lugar evitar posibles equivocaciones debidas a las prisas y
al estrés propios del ritmo de trabajo. Las pesadas de todos los ingredientes
deberán realizarse en un lugar apropiado y seleccionado para ello, con todos
los ingredientes a mano y las hojas de formulación y trabajo perfectamente definidas
y clasificadas.
El pesado correcto y preciso es necesario
para obtener consistencia y uniformidad en la producción. Cuando pesamos
también calculamos, el peso final de la masa, la exactitud evitara que
produzcamos de más o de menos. Por ello el control de los costes es un aspecto
pequeño pero significativo del pesado.
Medir los ingredientes por peso y no por
volumen es la única manera de asegurar la precisión y una balanza precisa es un
instrumento de valor incalculable para todos los panaderos.
Es aconsejable tomar toda la referencia sobre la cantidad de harina de formula. El panadero cuando habla de tantos
por ciento se refiera al tanto por ciento de la harina .Por ejemplo el 60% de hidratación, un kilo de harina lleva 600gr de agua. Antigua mente el panadero
tomaba como referencia el agua y a partir de ahí iba dosificando los demás
ingrediente si se quiere tener más regularidad lo correcto es tomar coma
referencia la harina
AMASADO
A comienzos del siglo XX, en la inmensa
mayoría de las panaderías españolas, el amasado se hacía a mano, siendo la
forma más usual utilizar una artesa de madera en la cual se iba mezclando la
harina con el agua con violentos golpes y puñetazos, los cuales se alternaban
con períodos de reposo que se justificaban, por la diversidad de movimientos
efectuados por el panadero y por el tiempo necesario de dar un respiro a tan
penoso trabajo.
Las primeras amasadoras mecánicas eran lentas
(40 r.p.m.) y necesitaban al menos de 40 a 50 minutos para conseguir un buen
amasado.
El amasado constituye la base de la
elaboración de la masa. Su papel es en primer lugar el de mezclar los
ingredientes que la componen y de asegurar seguidamente sobre esa mezcla un mecánico
hasta que proporcione una masa coherente homogénea y lisa que se desprenda bien
de las paredes de la amasadora.
El amasado tiene muchas variantes,
condicionados a los productos a elaborar, a las características de las materias
primas utilizadas para la elaboración de dichos productos y al proceso al que se
va a someter esos productos.
FUNCIONES DEL AMASADO
La primera función del amasado es sin duda
alguna, la de mezclar y homogenizar una serie de ingredientes y transformarlos
en una sola masa con unas características perfectamente definidas.
Pesado de los ingredientes
PROCESOS Y TÉCNICAS DE
PANIFICACION
Un elemento iniciador de este proceso es el
agua, que va posibilitar la formación del gluten y la actividad de una serie de
procesos físicos químicos que, conjuntamente con el trabajo mecánico, conformaran
la masa.
La primera función es la hidratar todos los
componentes de la masa (almidones, proteínas insolubles y solubles levadura,
etc.
La segunda función comprende la formación y
desarrollo del gluten gracias a la acción mecánica de la amasadora. Esta acción
posibilita la unión intermolecular de las proteínas insolubles de la harina
(gliadinana y glutenina).
El oxígeno capturado en la masa en la
aireación de esta en el trascurso del amasado, posibilita a la vez una serie de
procesos de oxidación que forman enlaces entre puentes desulfuro que dotan a la
malla proteica (gluten) de una tenacidad, elasticidad y extensibilidad claves
para el proceso de elaboración. El oxígeno se aloja en forma de pequeñas
burbujas de aire que posteriormente darán lugar al alveolado del pan, cuyas
características dependerán en gran medida de la fase del amasado. lugar al
alveolado del pan, cuyas características dependerán en gran medida de la fase
del amasado.
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